- -5%
| Autor/es | Simón Pedro Izcara Palacios |
|---|---|
| Materia | Sociología |
| Editorial | Plaza y Valdés México |
| Coeditor/es | UAT / Universidad Autónoma de Tamaulipas |
| Páginas | 214 |
| ISBN | 9786074022155 |
| Referencia | N16-375 |
Desde finales de los años noventa, el número de trabajadores tamaulipecos empleados en Estados Unidos con visas temporales H-2A para la realización de actividades agrarias, ha crecido de forma sostenida. Carolina del Norte, Georgia y Washington han sido los estados que más jornaleros tamaulipecos han solicitado, y el perfil de estos trabajadores se caracteriza por una presencia mayoritaria de varones jóvenes de procedencia rural. Tanto los trabajadores urbanos, como las mujeres y aquellos que tienen más de cincuenta años de edad, generalmente son rechazados por los empleadores.
Este proceso migratorio transnacional tiene un impacto visible en la economía rural tamaulipeca. A diferencia de los indocumentados, cuyas remesas son dedicadas mayormente al consumo, los trabajadores H-2A presentan una capacidad de ahorro más elevada, que dedican en una mayor medida a la inversión productiva. Como contrapunto, aunque los contratos H-2A les proporcionan las mismas garantías laborales y salariales que a los trabajadores autóctonos, la violación de las clausulas contractuales es muy frecuente. Los trabajadores H-2A no unicamente son empleados en las actividades más duras y riesgosas; sino que los salarios acordados frecuentemente se incumplen, y muchos, cuando se enferman o accidentan, son regresados a su lugar de origen para que otros jornaleros sanos y fuertes les sustituyan.
Ficha técnica
Relacionados