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EROS TANATOS Y MAMMON Hipótesis antropopedagógica de la naturaleza humana

N21-303

Nuevo

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Ficha técnica

AutorAna Maria De Los Angeles Ornelas
Páginas176
MateriaL. Educación
ISBN9786074023305
EAN-139786074023305
CoeditorUPN / Universidad Pedagógica Nacional
Medidas17x23

Sinopsis

En este volumen introductorio se exponen los primeros argumentos que apoyan la idea de que hay una tercera pulsión fundante de la Naturaleza Humana nombrada posesión identificada con el personaje mitológico Mammón, que a Jo largo de la historia humana ha creado distintos rostros culturales y civilizatorios. La hipótesis antropopedagógica ofrecida recupera el marco teórico psicoanalítico para plantear la matriz pulsional Eros, Mammón y Tánatos, desde la cual se preten-de aproximarnos a la comprensión de las motivaciones inconscientes que orientan, configuran y determinan el mundo como lo conocemos. Se cuestiona el orden moral y cultural que dan sustento a un mundo en el que invariablemente han existido en distintas formas, grados y matices poseedores y desposeídos. Se sostiene que Mammón (pulsión de posesión) suele estar aliado con Tánatos (pulsión muerte) en contra de Eros (pulsión de vida). La presencia de Mammón (pulsión de posesión) es propiamente una constante exis-tencial que produce la gran paradoja humana en tanto que, en su infinita y creciente complejidad, el ser humano de un lado crea las condiciones que mantienen y hacen posible la vida; pero, simultáneamente, la niega al promover un universo simbólico que camufla la posesión y construye formas de organización económica y social que responden a dichas motivaciones, engendrando fenómenos que ponen en riesgo, no sólo su propia vida, sino toda forma de vida en el planeta. La idea central de este libro plantea que la Naturaleza Humana está asentada sobre la matriz pulsional básica vida-posesión-muerte y ninguna cultura, contrato social, ley, educación, religión, moral y/o ética conocidas, han logrado suprimir (aunque a veces así lo parezca) su potencial fuerza destructora. Si no nos ocupamos —primero de entenderla, luego de encauzarla— continuaremos sometidos a su natural tendencia aniquilante.